Cuesta tanto ser padre, cuando nació mi primer hijo quedó grabado en mi memoria la actitud como tomó a su hijo, así con tanto respeto con inseguridad y admiración, en realidad como sin saber que hacer, en fin parte de ese recuerdo el de un padre primógenito lo trato de plasmar aquí en unos pocos versos, tratando de imaginar esa interacción producto de la observación mutua.
Eres un bebé recién nacido
miras todo a tu alrededor
tu llanto estalla incomprendido,
buscas ansiosamente protección
De pronto alguién se acerca temeroso
ves a un gigante que te quiere alcanzar
su mirada se ancla a tu mirada
entre sus brazos siente tu vida palpitar.
Lo ves y no te explicas
esa calma unida a su ansiedad
ese gesto que dice eres mío,
mi vida prolongada en ti está.
Lo ves, en actitud contemplativa
te toma, como si fueras un cristal
no sabe que hacer contigo mas que amarte
feliz repite quedamente
¡soy tu papá!
Traté de imaginar el sentir de mi padre, aun con sus años está muy vital, bien, con mucha energía, buena salud, pero poco a poco su sordera a aumentado y no lo abandona el famoso tinnitus ese ruido al interior de la cabeza que no cesa jamás, poco a poco ésta limitación va dejando a las personas que lo sufre así como a esta imagen, es muy triste, hay que buscar alternativas, en eso estoy para que tenga un mejor pasar, el escrito a continuación, es a raiz de lo que les acabo de contar.
Monosílabos disonantes, monótonos, esparcidos en línea recta hasta mis cansados oídos, agobiados de ruidos internos, risas externas, de impiedad, de indiferencia, ironías de dolores mundanos, si, no, sino, ¿si ?¿no?, ¡SI!, ¡NO!... así, a mis preguntas solo cortos y adecuados dúos de letras. Me fui internando en una carcaza, de caminos circunvalatorios, en donde no podía avanzar, marcados nudos me hacían saltar de unas empinadas colinas, quería explorar desde mi punto de vista un especie de quiasma y me encontré con una cúspide, que me botó a un peñasco lleno de laberintos y estrechos caminos con micro agujeros. ¡Que lugar mas extraño! me detuve en un montículo y empecé a ver el viaje brillante de colectores nervioso, que no se apiadaban de mi en nada y mi viaje cada vez mas me pesaba, busqué ansiosamente un lugar de descanso, encontré un oasis lo divise como a un espejismo y decidí tirarme desde un tobogán aponeurótico, llegué hasta unos axones cremosos muy calidos. ¡Me senti bien!, pues se aclimataban a mi, pero, como todo lo bueno acaba tuve que continuar en la búsqueda de esta incomunicación conmigo y en la búsqueda de la causa de tanto ruido, así llegué a unos ventrículos húmedos esponjosos, me atraparon con raíces de emociones, de equilibrio de madurez, de comprensión de cognición, ahí dentro del magma de lo intangible en esa sustancia me ahogué. ¡Quiero comprender y aceptar!, ¿podré algún día disfrutar del silencio externo, lograré aplacar el ruido interno?. ¡Oh Dios dame la paz!, en ésta soledad dolorosa del silencio ruidoso, quiero por fin ¡sentirme bien! a solas con mi ser, bien disfrutando de los sentidos que aun no se han roto en mi.
Hermosa Canción del mágico puerto que día a día cautiva con sus noches de luces y destellos en los recovecos de sus escaleras y cerros. Valparaíso es una postal llena de mosaicos y colores.
Valparaíso(Osvaldo Gitano Rodríguez)
-Yo no he sabido de su historia,
un día nací allí, sencillamente.
El viejo puerto vigiló mi infancia
con rostro de fría indiferencia.
Porque no nací pobre y siempre tuve
un miedo inconcebible a la pobreza.
-Yo les quiero contar lo que he observado
para que nos vayamos conociendo.
El habitante encadenó las calles
la lluvia destiñó las escaleras
y un manto de tristeza fue cubriendo
los cerros con sus calles y sus niños.
-Y vino el temporal y la llovizna
con su carga de arena y desperdicio.
Por ahí paso la muerte tantas veces
la muerte que enlutó a Valparaíso
y una vez más el viento como siempre
limpió la cara de este puerto herido.
-Pero este puerto amarra como el hambre,
no se puede vivir sin conocerlo,
no se puede mirar sin que nos falte,
la brea, el viento sur, los volantines,
el pescador de jaivas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
-Yo no he sabido nunca de su historia...
Pueden creer que ésta foto está tomada en el inicio del Fiordo última Esperanza, en donde se une la Cordillera de Los Andes con el Océano Pacífico, saben es un lugar de mucho viento, donde en un día de primavera o verano se pueden vivir las cuatro estaciones, llueve, sale el sol, nieve, escarcha, frío, calor, todo,
pero lo que es inusual es la quietud reflejada en la imagen.
Mi especialidad avanza vertiginosamente va de la mano de la tecnología y ésta en el áera de la Imagenología aun más. Esta última década ha llegado la Radiología digital que es un proceso más rápido limpio y eficiente. Los cambios en las consultas odontológicas son adoptados también rapidamente y los que somos prestadores de servicios no podemos quedarnos atrás, en ese contexto he recibido una invitación a conocer una Empresa con su producto Sky View, que es un Scanner Dental, una maravilla, ya les contaré más detalles por ahora les participo del grupo del cuál formaré parte para visitar las instalaciones de la Fábrica My Ray situada en Imola próxima a Bologna y a la EXPODENTAL 2010 Roma uuuyyyyyyyyyy!!!!!!, estoy feliz. Por eso mi poema en el post anterior, porque no puedo abandonar los dientes, igual me fascinan. Amiga Fabi visitaré tu tierra volveré después de 12 años a dos lugares donde estuve con mis hijos todo ésto me ha llenado de emociones, reflexiones y agradecimientos a la Divina Providencia, es muy cierto eso de que cuando se te cierra una puerta se abren mil ventanas, hay que estar atentos para ver en los problemas una oportunidad.
Deseo compartir éstas bellas imágenes ojala les traspase un sentir similar:
¡Tarde en el campo!.
El paisaje del campo,
es tierra, cielo, flor, agua
pinta terracotas, azules y granas,
Los pajarillos y sus vuelos acrobáticos
surcan el cielo. aumentando su belleza,
dándonos clase, de como disfrutarla.
Caballos y bueyes, pastan,
retozan paciencia,
son seres, doctorados en calma
Los perros atentos guardianes,
ilustres docentes
de fidelidad y confianza.
Nubes, gritos de labios apagados,
tierra, generosidad de manos cerradas.
Todo en el campo señala,
que hay que sembrar el tiempo milenario,
para cosechar, la paz tan añorada.
María Pilar Obreque Briones
Quiero agregar esta belleza de imagen también publicada en mi otro blog, cada vez es más difícil ver una estampa como la que sigue, campesinos trabajando la tierra en el proceso de preparar la tierra arar y sembrar.