Cuesta tanto ser padre, cuando nació mi primer hijo quedó grabado en mi memoria la actitud como tomó a su hijo, así con tanto respeto con inseguridad y admiración, en realidad como sin saber que hacer, en fin parte de ese recuerdo el de un padre primógenito lo trato de plasmar aquí en unos pocos versos, tratando de imaginar esa interacción producto de la observación mutua.
Eres un bebé recién nacido
miras todo a tu alrededor
tu llanto estalla incomprendido,
buscas ansiosamente protección
De pronto alguién se acerca temeroso
ves a un gigante que te quiere alcanzar
su mirada se ancla a tu mirada
miras todo a tu alrededor
tu llanto estalla incomprendido,
buscas ansiosamente protección
De pronto alguién se acerca temeroso
ves a un gigante que te quiere alcanzar
su mirada se ancla a tu mirada
entre sus brazos siente tu vida palpitar.
Lo ves y no te explicas
esa calma unida a su ansiedad
ese gesto que dice eres mío,
mi vida prolongada en ti está.
Lo ves, en actitud contemplativa
te toma, como si fueras un cristal
no sabe que hacer contigo mas que amarte
feliz repite quedamente
¡soy tu papá!
María Pilar
feliz repite quedamente
¡soy tu papá!
María Pilar