26 agosto 2014

ARTISTA DE LA VIDA

El me enseñó que la luna se escribe con marcos grises
que los días se pasan cantando verdades
ignorando mentiras
saltando oquedades
flameando risas
El aprendió a servir leches tibias
aprendió a esconder su llanto
a falsear horarios a mirar a hurtadillas
en fin
vivió
sobrevivió a  andamios,  a rieles,  a ferris,
a  desastres
el demostró que hay que intentarlo todo
que nada es fácil, 
pero si nos quedamos como el otro él,
ahí mudo en una esquina...
será como morirnos en vida
no nos  daremos cuenta,
cuando otro nos cierre la cortina

       Con el aprendí a ser dueña de mis días.


Pilar Obreque Briones

6 comentarios:

Pilar Montory dijo...

Querida Pilar, te leí en facebook algo de pasada. Hoy me encuentro con tus versos nuevamente. Uno de los que más me han gustado es: Él me enseño que la luna se escribe con marcos grises.
Lindo, lindo, lindo...encierra no sólo lo captado por la mirada, sino también la agudeza de poder describir y descubrir más allá de ésta.

Un gusto leerte.
Un abrazo grande
:)

Camino del sur dijo...

Pilar Muchisimas gracias por visitarme y por dejarme tus palabras.

Un gran Abraz

Mari Carmen Polo dijo...

Buenas tardes, Pilar, me encanta la foto que has dejado y, por supuesto, la poesía, que es una preciosidad. Un placer pasar por aquí y saludarte.

Buen comienzo de semana :)

Un abrazo

esteban lob dijo...

Muy tierno y muy emotivo a la vez.


Marcelo dijo...

La maravilla de ser dueños de algo tan preciado: nuestros días, que por algo son nuestros. Un abrazo!

Nómada planetario dijo...

Gran maestro quien quiera que transmita esas enseñanzas.
Besos.

La canciòn.....