26 abril 2010

Adiós a un amigo

 No ha sido sólo falta de tiempo mi silencio sino que también por sentirme muy afectada por el fallecimiento de una gran persona, amigo y esposo de una también gran mujer, su compañera en las buenas y en las malas y por Dios que éstos últimos 4 años fueron de lucha, de fuerza de caer y sobreponerse, dar firme la pelea a un cancer que al final no se pudo, volvió y volvió hasta que hace unos días la lucha llegó a su fin, se entregó a los brazos de la muerte.  En enero de éste año estuvimos en una fiesta de celebración por mi cumpleaños y los dos bailamos alegres por la vida, no pasaron dos meses y la enfermedad le regresó.   Decir que era la alegría personificada no es exagerar,  siempre una palabra buena, siempre positivo, fué muy emocionante su misa de despedida, sus amigos de siempre, los amigos de sus hijos,  sus hijos dieron un testimonio maravilloso,  con una entereza tan grande que sólo la puede entregar el saber que el deber se ha cumplido,  él se fué en paz,  sus seres queridos, familiares,  amigos le despedimos con una emotiva alegría y con un gran aplauso  porque se lo merecía, por lo que sembró, por los hermosos recuerdos que dejó, porque a su lado no se pasaban penas, por su fé, su entereza y por el amor que prodigó a todos.

María Pilar

04 abril 2010

Otoño en otoño.



                     Te descolgó como se descuelga a un cuadro, hizo de cuentas que no existes, entonces con resignación dijiste, “no es la primera vez que he pasado por un desaire de este tipo, y seguramente no será la última”.
                      Traté de consolarte, argumentando estupideces. 
                       En fin después de un rato de elucubraciones varias concluímos lo de siempre,           hay que disfrutar los momentos segundo a segundo, como si fueran frutas, degustando intensamente su sabor, o como si fueran flores, alegrándose con el estallido de sus colores, aun sabiendo que hay flores que tienen espinas.
                       Ahora a esperar amiga mía el renacer después de la partida y este dolor de esa no despedida, considéralo como lo que es, una verdad absoluta de la vida, todo algún día termina.


María Pilar

26 marzo 2010

Hay amores...


Hay amores que pueblan  la copa de los árboles
hay amores, que flotan entre los átomos del aire
hay amores profundos abismales.
hay amores lisonjeros, terrenales.

Los hay amables cotidianos
los hay aguerridos soberanos
los hay  inmaduros asfixiantes.

Podemos vivenciar uno
 o una mezcla de ellos
pero Dios nos libre
del amor narcisista, desleal,  traicionero.



María Pilar

BELLEZA SIEMPRE

En todo hay belleza incluso en las espinas son las que enseñan a vivir  hay que procurar esquivarlas  y si alguna te alcanza la podrás sacar...