Caminaba lentamente para no perder el paso, el ritmo de Mesta, que ha logrado sobrevivir a través del tiempo atrayendo a lejanos viajeros y a cercanos habitantes que felices comparten sus vivencias, es infaltable la presencia de ropa tendida.
Gracias por detenerte,
por tus palabras, doblemente agradecida.
Te invito a mi blog de imágenes La extensión de mis ojos
Pilar
En todo hay belleza incluso en las espinas son las que enseñan a vivir hay que procurar esquivarlas y si alguna te alcanza la podrás sacar...
Muy bonitas imagenes. Saludos
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