BohemioVas en viaje de mil leguas buscando matar la noche,
te acompaña la fiel luna a vadear los islotes,
en un viejo puerto bohemio
a impregnarte de sus humores.
Antiguas voces te saludan desde un bar oxidado
el oleaje revuelto te ancla al final del día
para dormir la bebida que te alegra y atonta, en fin.
Al amanecer presientes un cambio en la travesía
te atrae una cama mullida, te inquieta una azul mirada
mareado por su risa, desvestido por sus ojos
una amenaza a tu vida bohemia
si al amor le das cabida puedes perder libertad.
Decides entonces, el borde del mar asaltar


ciudad costera con una historia importante y una belleza especial de damisela que baña sus pies en el mar y su cabellera descansa en los montículos de una cordillera de la costa ausente de vegetación, la imponente presencia de un monumento natural llamado La Portada nos dio la bienvenida.



