Dios envìa sobre esas tierras la lluvia generosa, el hombre y su soberbia no ha sido capaz de preservar la naturaleza, su indolencia provoca un daño de la envergadura que afecta en estos momentos al Parque Torres del Paine, y toda su arrogante inteligencia y tecnologìa no es capaz de detener el fuego, asi humildemente te pido calmes el viento y envìa la lluvia.
Caminodelsur
