Madre
Madre la tarde está llegando
y en ti voy descubriendo
cada día más y más
madre la luna se acerca
con ella esas sombras
que no quiero pensar,
inevitable, ese
día, llegará,
mientras solo
quiero verte disfrutar
con tanta
ocurrencia loca, de tu familia, mamá.
A Dios pido, que nada nuble tus días,
que olvides
viejos dolores, descubras nuevos sabores
goces de buena salud,
tu ánimo,
conserve siempre porque has sido valiente
para enfrentar
cada día con tanta sabiduría
alegría y gratitud.
Quiero que
perdones mi impaciente tozudez
por no saber
comprender inesperados momentos,
tus heridas, tu altivez.
Mamita hermosa
querida, amo cada uno de tus gestos,
amo tu paso
apurado, amo tu paso lento.
Madre protectora,
guiadora, defensora
te doy gracias
por jamás desistir,
superando las
crisis de tu existencia
me has enseñado
a vivir.
Pilar Obreque Briones
