Ahí estaba él, sólo, a un paso del paso,
como aceptando la invitación de la inmensidad.
Poros melancólicos, células incrédulas, circuítos vitales sin poder entender,
el porque del abandono... el porque del desamor...
Soledad en aglomeraciones de grises
convulsion de cielo, combustión de tierra
aleacion de un fin.
¡Mas, no da ese paso!,
él no es de aquellos que se ocultan del sol
en cada marea renace
de cada espina nuevos bríos
de cada caída una flor.
La transparencia de sus lágrimas le muestran el camino
ellos sus hijos, su fuerza, su amor y razón.
María Pilar Obreque

2 :comenta(n) en un descanso en el camino.:
Sublime, y nostalgico.
simplemente hermoso en su explendor.
besos.
✿ღڪےღڰۣ✿ღڰۣ ♥♥♥ ღڰۣ✿ღڪےღڰۣ✿ ღڰۣ✿
LLuvia, gracias por tu comentario y visita.
Abrazos
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