21 noviembre 2010

LLuvia de nostalgia



LLuvia de nostalgia
...Y asi,  ya se fueron los años de camas familiares
 Ya se fueron los meses de almuerzos de domingos
 Ya se fueron las semanas de colegio,  madrugadas, duchas  apuradas,
desayunos compartidos.
 Ya no mas,  los días de mudas, de paseos nocturnos, de angustias febriles,
de   mamaderas  y  brazos.
 Ya se fueron las horas de la espera, del cariño y la ternura
transmitido al contacto de mi vientre.
 Ya se fue el minuto del si, del ajuar, la ilusion de la vida proyectada para siempre.
   ...y se fue el segundo en que me cautivó su risa.

Hoy los días se   agolpan sin medida
  mis  amores  repartidos van, 
cada uno teje su destino,  estan donde quieren estar
aunque mis brazos convirtiera en alas  no les volveré a cobijar. 

A veces como  ahora,  precipita la nostalgia
 sus risas, sus llantos , sus juegos
suelo extrañar,
la guitarra, el piano, la  flauta,
todo quieto y mudo está.

Caminodelsur 

7 comentarios:

Flor dijo...

Un poema bello lleno de nostalgia.

Un beso
Flor

Nómada planetario dijo...

El tiempo trae consigo estas mudanzas en todos los ámbitos de la vida. Para una madre siempre hay brazos virtuales que salvan todas las distancias.
Un abrazo al calor de la estufa.

Pilar Moreno Wallace dijo...

El tiempo sigue siempre su camino; a nosotros nos deja la nostalgia.
Un placer estar aquí y disfrutar de la lectura.
Saludos.

Alimontero dijo...

Hola Pilar, un gusto pasar por tu casa y conocer de tí, a través de tus palabras...

Gracias por tu visita...;-)

Ali

Mayela Bou dijo...

Hola Pilar!
Que belleza de poema! y pensar que yo no estoy lejos de tener
los mismos sentimientos.
Ahora atrapo como puedo las horas que aun están mis amores a mi lado.
Preciosas palabras, sentidas, como solo las madres podemos hacerlo.
Un beso bonita, gracias por venir a tomar café a mi portal.
Siempre es un gusto leerte.

Juan C dijo...

Pilar paso agradecerte tu visita y a comentar tu entrada creo lo que comentas es muy cierto, pero eso es una etapa hoy estamos en la etapa del llamar L hijo a su trabajo de compartir almuerzos domingueros, en la etapa de ser informados de lo que están haciendo, no en la etapa de los permisos, es otra etapa donde el protagonismo ya no lo tenemos nosotros, pero es la etapa del beso del " manoseo" donde los tratamos como esa guagua que algún día fueron y sabemos que a ellos les encanta, no conozco a ningún ser humano que no añore su niñez ( perdona las faltas,estoy escribiendo con el i pod y esta tecnología como que nos supera a los polos de ayer .
Tendré muy en cuenta tu recomendación con mi blog, un beso

Pablo dijo...

que me gusta volver por aqui
Cuanto tiempo de silencios ¿verdad?

La canciòn.....