23 diciembre 2007

Como se apagan las vidas







Me parece mentira, a principios de año estuvimos reunidos en un asado amistoso con don José, su Sra. Juanita, uno de sus hijos y su nieto menor . Mi nexo con ellos nació cuando quise tener un campo y las sincronías de la vida me llevaron hasta donde ellos que vendían uno de sus pequeños predios, de inmediato el contacto fue grato, a él le gustaba el trato directo nada de intermediarios y se definió como un hombre de palabra, extendimos nuestras manos hicimos un compromiso, yo le compraba el campo y él me esperaría un par de meses pues quería su dinero todo y en efectivo, (yo tenía que completar el monto), así desde ese primer contacto en agosto del 2005 hasta noviembre que concretamos no volvimos a reunirnos, ese día los pasé a buscar a don José y doña Juana, ella como legítima esposa tenía que estar presente y firmar para autorizar la venta, por Dios que se sentía y era importante, fue todo un día juntos con estas personas, tan lindas, gente de campo a la antigua, alegre, sencilla recta, espontánea, de palabra, ella con un sentido del humor picaresco pero siempre dentro de la decencia, esa chispa de mujer de campo, inimitable.

El no quería que sus vecinos supiesen de la venta, y llegara a oidos de los infaltables ladrones (por todos lados), pues era hombre que no confiaba en los bancos, así mantenía la plata en su casa hasta que la reinvirtiera, pero le podían robar y a mí tampoco me convenía que supiesen de una propiedad sola, así que hicimos el trato que siguieran ellos actuando como dueños y los trabajos que hiciese él en el campo me los cobrara y yo obviamente le pagara, resultando ser un hombre además muy honrado cobrándome siempre lo justo medido en días trabajados, con decir que hubo meses en que no pude ir y cuando yo venía él podría haberme dado cualquier cobranza, me decía sin embargo, solo pude trabajar por la lluvia o por otro inconveniente, tres días y medio (me podría haber dicho 40 días igual le creía que iba a saber yo).

Bueno fue así como establecimos una relación de respeto y confianza y con su Sra. Juana, se sumó además el cariño.

En mayo de este año me avisaron que estaba la Juanita hospitalizada, era algo “al interior”, la visité el día de la madre, coincidencia le lleve un arreglo floral, cuando me vio entrar le dijo a las otras pacientes, ven ella es la Sra. Pilito, ven, ven, yo ya le había hablado de UD. estaba dichosa.
Todo decía que se iba a recuperar, pasaron unos tres meses, yo no había podido ir al campo mi trabajo me ha absorbido demasiado este último tiempo emprendiendo nuevas cosas adquiriendo tecnología, permisos, autorizaciones, compra de espacio físico etc., aparte en Julio me habían robado mi cartera con todo, incluyendo mi teléfono que era mi agenda, perdí los teléfonos no podía viajar, no podía llamar al campo. Un día me pasa a avisar un hijo que la juanita está muy mal, me hice el tiempo la fui a ver, me impresioné mucho, de ver que a esa mujer lllena de vida con esa chispa a flor de piel, un cáncer terminal la esta apagando, hoy antes de navidad necesitaba yo verla, le llevé algo que me figuré le pueda dar algo de comodidad en el campo, pues ni pensar en algo de comer, no resiste nada, está en los huesos, la encontré sentada fuera de su cocina a la sombrita, la misma que nos acogió a principio de año, sus ojos aun tienen chispa, de lo contrario que tiempo ya no existiera, se alegró mucho, la saqué a dar una vuelta, fuimos a ver su campo y el mío, me impresionaron muchas cosas, su memoria intacta, su sentido del humor, la conciencia que tiene de que su fin es inminente, pero lo que más me conmovió es la relación que mantiene con don José, este la cuida, le inyecta su analgesia( tiene un cateter permanente), la lleva al baño, la cuida, la mima, la protege, y mientras conversábamos en el paseo en auto, Yo le digo del cariño tan grande que le tengo a la juanita, y dice él “y yo, no sabía cuanto erael mío”, si hasta me ha sacado lágrimas y me da tanta lástima, verla sufrir, cuando uno se casa le dicen a uno en salud y enfermedad, pues dijo me está tocando a mí, pero Dios me de fuerza y salud pa atenderla como ella se merece, Don José enjugó sus lágrimas y acarició largamente a su Juanita, ésta le retribuyó con una sonrisa que extrañamente nos iluminó a todos los presentes, la bajo en sus brazos del auto, de vuelta a su lugar en la cocina, me despedí diciendo sí la petición de Juanita a que vuelva pronto a verla.
M. Pilar O.







15 comentarios:

El Señor de Monte Grande dijo...

Tu corazón no tiene límite.

Un beso desde MG

Cardo dijo...

Que triste pero a la vez que valioso que esas personas maravillosas estén en tu vida, aunque Doña Juanita de a poquito se está alejando, habrá dejado una hermosa huella en tu vida...

Querida María Pilar, gracias por tu saludo!
Te deseo una muy Feliz Navidad y un Nuevo Año colmado de bendiciones y prosperidad.

Miles de cariños!!!

Cardo.

Ah! Te dejé un pequeño regalito.

Abrazos!!!

Águila libre dijo...

Hola: la historia de la vida misma, pero juntos hasta el final y con la alegría de haber hecho cada uno al otro feliz a pesar de todas las dificultades. Un gran ejemplo la Sra. Juanita y su Marido.

Espero que estas fiestas para ti sean llenas de bendiciones por el nuevo cumpleaños del niño Jesús y que la alegría reine en tu hogar junto a todos los tuyos.

MUY FELIZ NAVIDAD

Pay

Antona dijo...

Tierna historia,me ha enganchado desde el principio.Mis mejores deseos, de felicidad y paz,para ti y los tuyos

bss amiga

Fernando S. dijo...

así es la vida amiga...pasa buenos días y reconfortate con el mañana...un beso.

Maese dijo...

Mi admirada fotografa de bellos momentos. Te deseo siempre lo mejor ahora y siempre.
Saludois

Nómada planetario dijo...

Crónica humana por los cuatro costados, es tan duro ver el final de un ser querido.

Feliz Navidad.

cuentosbrujos dijo...

hola bicha sureña. mis deseos compartidos de felicidad tambien para ti. Un abrazo y un saludo brujo

Xiketä dijo...

Que historia tan bonita y tierna, Bichito.
Cuando uno ve a un ser querido decaer poco a poco, siente que el amor es el único regalo que podemos dar para llenar a la persona como merece antes de su partida.
Si la señora Juanita tiene amor, morirá feliz!
Eres una persona buena y sensible, se nota por tus narraciones. Por eso te deseo que pases una navidad estupenda junto a tus seres queridos.
Muchos besos y ánimos.
Feliz Navidad!!

mahiakeff dijo...

Que heavy... Así no mas es la cosa... La Muerte, la Segadora...
Un fuerte abrazo y felicidades mil para el 2008.
Saludos

Luis.

Brenda... dijo...

Hola Tía...

Soy Brenda... necesito comunicarme urgentemente con usted, por correo (brenda.andrea@gmail.com), nada grave, solamente es para ponernos de acuerdo en algo, ahí entenderá

Cariños desde acá

Definitivamente, es loable que aún en las circunstancias de más debilidad contraste el impulso de aferrarse a aquello que a veces nos parece tan seguro, como un lindo recuerdo, o tal vez prolongar la vida y sentirla más que en cualquier otro momento.

:)

Dani dijo...

Hoola tia! para que le voy a preguntar como ha estado si veo que esta de maravilla, me alegro mucho!

me gusto el blog, esta lindisimo!

un beso y saludos...



Daniela Ramìrez

Glo dijo...

¡Cómo me gusta esa foto de la casa de madera! La suave luz satura los colores de la pintura y las flores y hace que se pierda la perspectiva.

luciérnaga dijo...

Bichito: tú siempre entregas amor
que es lo más valioso que se puede
dar.
Mil cariños para tí.

L.

Caminodelsur dijo...

Fué muy especial para mi compartir este sentimiento.

Lo único que sabemos que nos ocurrirá es la muerte, más el estar cerca con conciencia de su llegada es algo muy fuerte.

Les dejo mi cariño y agradecimiento.

La canciòn.....